Diabetes y Ejercicio, en tiempos de Coronavirus

Hola nuevamente, como continuación la nota anterior sobre la diabetes y los riesgos que implica el padecerla en esta época de pandemia e infecciones en la cual abordé el tema desde el punto de vista nutricional, es necesario completar la información ahondando en el tema del ejercicio, pues es bien sabido que un adecuado programa de actividad física en conjunto con un régimen nutricional bien hecho y ejecutado son lo más parecido que tenemos en la actualidad a una cura de esta enfermedad.

Empecemos por recordar que en la diabetes tipo 2 la alteración básica reside en la resistencia a la acción de la insulina a nivel de tejidos, existe un fuerte factor genético, pero también hay otros factores desencadenantes tanto o más importantes como el embarazo y sobretodo la obesidad.

La resistencia a la insulina se define como la incapacidad de una concentración normal de insulina para producir una respuesta biológica adecuada y se manifiesta a través de HIPERINSULINEMIA Y TOLERANCIA A LA GLUCOSA DETERIORADA además de que está asociada al desarrollo de aterosclerosis e hipertensión arterial.

Aquí el ejercicio tiene un rol en la prevención y tratamiento de estas condiciones pues sus efectos a corto plazo son la mejora del transporte de glucosa muscular (aunque este efecto es temporal al finalizar el ejercicio) y el incremento en la sensibilidad a la insulina en el transporte de glucosa muscular y la síntesis de glucógeno, mientras que a largo plazo, la actividad física practicada de forma regular previene, demora o corrige el desarrollo de las alteraciones fisiológicas  que traen consigo la vida sedentaria y que están asociados a un mayor riesgo de intolerancia a la glucosa y a la diabetes tipo 2. 

Todas las adaptaciones celulares provocadas por ejercicio son responsables de una mejor acción de la la insulina aunque están limitadas a aquellos músculos involucrados en la actividad física y declinan entre los 3 y 10 días una vez suspendida dicha actividad, por lo que sugiero que en los programas de actividad física se involucren todos los grupos musculares posibles con una frecuencia inicial de 3 días por semana pudiendo llegar hasta los 6 días de ejercicio, dependiendo del grado de adaptación que tengas al programa.

Los efectos que producen incluir un buen programa de entrenamiento son:
  • Disminución de la masa adiposa, el entrenamiento mejora la acción de la insulina mientras que la pérdida de grasa abdominal mejora la tolerancia a la glucosa.
  • Aumento de la masa muscular, el músculo esquelético es la masa más grande de tejido sensible a la insulina y su incremento mediante el entrenamiento de la fuerza, aumenta la superficie de almacenamiento de glucosa, lo que facilita su remoción de la circulación sanguínea y reduce la cantidad de insulina que se necesita para mantener una tolerancia normal.
  • Mejora el flujo sanguíneo estimulado por insulina, el entrenamiento aeróbico aumenta el flujo sanguíneo del músculo esquelético y el consumo de glucosa debido al aumento de la capilarización y a la reducción de la resistencia vascular periférica, los incrementos en la remoción de glucosa estimulada por la insulina se deben principalmente al aumento en el flujo sanguíneo más que a un mayor extracción de glucosa.
  • Aumentan las enzimas que controlan la disponibilidad de glucosa, el deterioro en la oxidación y almacenamiento de glucosa estimulado por insulina es característico de los pacientes con diabetes tipo 2. El ejercicio provoca un incremento en el número de enzimas responsables de estos procesos.
GIF by 8fit - Find & Share on GIPHY
Los beneficios del ejercicio en la diabetes tipo 2 son:
  • Reducción de los niveles de glucosa y hemoglobina glocosilada
  • Mejora la tolerancia a la glucosa
  • Mejora la respuesta insulínica periférica y hepática
  • Mejora los niveles plasmáticos de lípidos y lipoproteínas
  • Disminuye la presión arteria
  • Disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular
  • Mejora el estado físico
  • Aumenta el gasto calórico resultando en la disminución de la masa adiposa y preservando la masa muscular
  • Mejora la fuerza y la flexibilidad.
  • Provee bienestar psicológico y aumenta la autoestima
Bravo Success GIF by Cultura - Find & Share on GIPHY

Aunque todo esto parece sumamente atractivo, antes de comenzar  un programa de entrenamiento, la persona diabética debe hacerse una batería de exámenes que incluyen el oftalmológico, neurológico, nefrológico (proteinuria) y cardiovascular (tensión arterial, pulso periférico, electrocardiograma, perfil lipídico, ergometría en pacientes con sospecha o conocimiento de enfermedad cardiovascular mayores de 35 años).

Las contraindicaciones absolutas para el ejercicio intenso incluyen:
  • Pobre control glucémico (mayor a  300 mg/dl)
  • Retinopatía periférica
  • Neuropatía severa
  • Microangiopatía

Cómo puedes ver, los beneficios que aporta el ejercicio a una persona diabética son muchos y muy importantes, por lo que el entrenamiento tanto de fuerza como de la resistencia aeróbica son uno de los pilares (junto con la dieta y la medicación correcta) sobre los que se cimienta el tratamiento actual de la diabetes.


En lo que a mi respecta, mi nombre es Ulises Escobedo soy Licenciado en Nutrición con especialidades en el deporte, Maestría en el control de la Diabetes con más de 20 años de experiencia tratando a muchos pacientes que buscan desde bajar de peso, mejorar su salud, controlar su Diabetes y hasta competir en el ramo de fisicoculturismo. 

Recommended Posts

Dejar un comentario

Abrir chat